Se ha postulado como uno de los tratamientos alternativos más efectivos para fomentar la correcta gestión emocional, para tratar problemas de estrés o ansiedad o incluso como método efectivo contra el tabaco. La hipnoterapia tiene cada vez más aceptación entre los reacios a esta clase de tratamientos que se desmarcan de las terapias convencionales y prometen resultados rápidos a la par que eficaces. Pero, ¿para qué sirve la hipnoterapia en realidad y qué usos tiene exactamente en el panorama actual de la psicología y farmacología?

Qué es la hipnoterapia

La hipnoterapia, o tratamientos mediante hipnosis, es un tipo de terapia psicológica que basa sus fundamentos en la inducción de estados de ánimo en el cerebro a partir de estímulos externos. Estos estados de ánimo suelen ser, habitualmente, de concentración máxima o de relajación, dos de los más beneficios para el cerebro y que permiten explorar más posibilidades médicas para fomentar el bienestar del paciente. Una de las ramas de esta terapia tiene que ver con su aplicación exclusivamente médica, la hipnoterapia clínica, que busca sustituir hábitos nocivos en el paciente (como el tabaquismo) y desligarlos de su psique para encontrar un método efectivo que combata la abstinencia que provocan las adicciones de estas sustancias.

Los tratamientos con terapias por hipnosis aprovechan el ánimo de colaboración del paciente para profundizar en la mente del mismo y encontrar las razones que impulsan ciertos comportamientos perjudiciales. En el caso del tabaco resulta más sencillo establecer una relación identificable entre adicción y estímulo, pero los beneficios de la hipnoterapia no solo son aplicables a las adicciones: también se utiliza para combatir el estrés y la ansiedad, y en ocasiones son tan numerosos y variados los estímulos que pueden producir una respuesta estresante en el paciente que averiguar con exactitud cuál el foco que origina esta reacción nociva en el paciente puede llevar semanas o incluso meses. 

¿Es eficaz la hipnoterapia contra la ansiedad?

Sí, sin lugar a dudas. La hipnoterapia, al implicar al paciente e inducirle a ciertos estados de ánimo, tiene un efecto positivo inmediato en su lucha contra la ansiedad. Sin embargo, solo por aliviar momentáneamente los efectos de la ansiedad no significa que esta haya sido totalmente curada. Es más, la ansiedad es, muy frecuentemente, crónica, y debe tratarse siempre que sea posible.

Los efectos de la hipnoterapia son fácilmente reconocibles en pacientes que sufren altos niveles de estrés. Sin embargo, discernir la causa exacta que despierta esa reacción en el paciente y encontrar la receta a lo que provoca esos estímulos es una tarea complicada que requiere de un análisis psicológico compaginado. Es vital conocer los hábitos y costumbres del paciente para conocer las motivaciones reales y auténticas que impulsan ciertas reacciones y comportamientos en él, para lo que es imprescindible inducir al paciente a un estado de sugestión.

Una de las razones por las que la hipnoterapia es tan beneficiosa contra el estrés y la ansiedad es por la alteración de la percepción que puede llegar a provocar. Una alteración que, en manos de un equipo de especialistas, tiene efectos beneficiosos sobre la mente y el resto del organismo. Al ver las cosas desde un prisma distinto y haciendo un ejercicio de racionalización, en el que el terapeuta juega un papel esencial para crear unos vínculos con el paciente que le hagan tener el deseo de compartir ciertos aspectos de su vida, los niveles de ansiedad se ven disminuidos y se afrontan los problemas desde una perspectiva puramente resolutiva, lo que se traduce en una mayor calidad de vida al tener a su alcance la solución a los problemas en parte o en su totalidad.

La predisposición del paciente, clave en el éxito de la terapia

La hipnoterapia es un tratamiento que trabaja con la sugestión y los estados de ánimo del paciente, y que nada tiene que ver con magia o brujería. Está científicamente demostrado que la sugestión juega un papel fundamental en los estados de percepción de la mente y es la causante de algunos de los problemas psicológicos más frecuentes. La sugestión permite acercar al terapeuta a las motivaciones de los hábitos nocivos del paciente e identificar los elementos que actúan como catalizadores para provocar una reacción negativa en el organismo del mismo.

Precisamente por ello, por estar enormemente alejado de las leyendas urbanas y creencias de que la hipnosis tiene más de magia que de medicina, la predisposición del paciente es vital. La hipnoterapia no va a hacer al paciente perder el control de una situación ni va a tener efectos milagrosos, modificando conductas de la noche a la mañana. Es decir, para que los efectos positivos de este tratamiento salgan a la luz debe haber una actitud proactiva y cierto grado de implicación por parte del que va a ser hipnotizado; de lo contrario, de nada servirá toda la información que el terapeuta logre recabar.

La hipnoterapia como herramienta contra el tabaquismo

Otro de los aspectos en los que los tratamientos por hipnosis han demostrado ser enormemente eficaces ha sido en la lucha contra el tabaco. Tanto la hipnoterapia como sus beneficios han sido largamente cuestionados a lo largo de los años, en parte por carecer de una base científica sólida que respalde los beneficios que este tipo de tratamientos puede reportar a los pacientes. Ahora, con los avances llevados a cabo en este campo y con el papel de entidades como el Instituto Somos de Valencia, estas terapias gozan de mayor respeto y reconocimiento.

En la lucha contra el tabaco, la hipnoterapia ha jugado un papel fundamental al postularse como una de las herramientas más efectivas para tratar de averiguar las motivaciones psicológicas, aparte de las químicas, que provocan que el hábito de fumar sea tan difícil de abandonar. Gracias a la sugestión, el paciente es capaz de expresar las asociaciones llevadas a cabo en su cerebro, consciente o inconscientemente, que terminan por alimentar la necesidad de encender un nuevo cigarrillo.

Esto adquiere una importancia capital cuando se trata de combatir un hábito tan nocivo como el tabaco y se desea desligarlo de acciones llevadas a cabo en nuestra vida cotidiana, como las comidas. El cigarro del café, el de después de comer, el de la cerveza… todo ello son asociaciones que se llevan a cabo de manera inconsciente por la gratificante sensación que se percibe cuando los receptores de nicotina del cerebro reciben su dosis, algo que la hipnoterapia trata de combatir y que, pese a su dificultad, es capaz de revertir a corto y largo plazo.

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